Despliego en abanico lo que veo

ante miles de ojos que nunca me han mirado

ante miles de ojos que no he mirado nunca.

Invento lo que veo y todo lo contrario.

La realidad es una línea que curva y endereza la mirada.

Paralela y ajena la dejamos al margen.

Perpendicular, a un punto nos asimos.

A veces es tangente y no tiene sentido confundirnos.

Construir la realidad sobre una pincelada de ficción

nos condena a estar ciegos con los ojos intactos.

 

 

 

 

 

Contigo

Me alegra haber vivido este trozo de historia mano a mano contigo. Los pedazos fáciles tienen palabras limpias, un hilo argumental, máxima coherencia. Ingredientes de primera calidad para formar buenas historias. En cambio los difíciles se enredan en tantos condimentos, tantas partes de un todo, que cuesta distinguirlos, aislarlos, explicar uno a uno en tiempo lineal.

En un segundo está el miedo extraído mitad de incertidumbre, mitad de certidumbre, intenso por igual. El olor de lo que no se sabe, se comprende a empujones, se asimila con aditivos, se digiere con tiempo y una caña, mejor un güisqui doble.

Llegamos vomitando pedazos inconexos de una historia. Nos negamos a ir al médico porque no somos capaces de explicar el combinado tóxico que nos sube la fiebre hasta el delirio. Entonces nos callamos, cerramos bien la boca, maquillamos el verde podrido de la piel.

Te tapo si tiritas. Si tiritas aún más cojo el jarro de hielo. Haces sudar mis ojos que pesan como el plomo. Me agarras cuando duermo para ser cuatro brazos contra una pesadilla. Me levanto contigo a esperar que amanezca. Compartimos la ducha para empezar el día y el día lo llevamos a pulso compartido.

Tú explicas a mis amigos por qué estoy más extraña, por qué no quiero estar como antes estaba. Yo le digo a los tuyos que decir <bien> es una forma de no querer hablar, y todos nos van dando el margen que hace falta para ser como siempre, aunque nunca sea igual.

 

 

YouTube-Video

 

 

Te veo con el brillo que no tienes

reflejo en el cristal que me deslumbra

me acerco y te retiras de mi lado

reflejo en el cristal que me abandona

 

Te miro bajo sombras que no existen

y dejas de existir bajo las sombras

 

Escucho el movimiento de tu boca

tan lejos del sonido que no veo

tan lejos ya de ti que siento frío

un frío de cristal como mis ojos

 

 

 

 

 

Depende de la luz, así te veo

 

Hay días oscuros, donde no te deslindo,

donde todo está plano y sin relieve,

se apagan los caminos y las ganas

y casi no distingo tu mirada.

 

Hay días grises, sin apenas contornos,

que tocan la indolencia y no la notan,

el ocho y el ochenta tienen igual sentido,

el sentido del cero que te anula.

 

Hay días de colores definidos,

donde todo es más nítido que nunca,

aunque el nunca sea falso como el todo,

donde la vida grita incontinente,

enfocando caminos y relieves,

donde el cero no anula,

sólo rompe un extremo,

se convierte en elipse sin final,

te agarra de los ojos para empezar de nuevo

lo que ya está empezado.

 

Hay días azules y naranjas,

mis días favoritos,

donde toda la luz emana de tu cuerpo,

donde brotan destellos tan fieros como lágrimas.

 

 

 

 

 

Cromometrajes

 

Ráfagas como colecciones de cromos con tecla involuntaria, se deslizan por mis manos a la velocidad de un niño buscando repetidos.

En esta habitación de hotel encuentro una puerta que me cierra veinticuatro horas de constante presencia. Me escondo en los auriculares y siento que soy infiel en dirección opuesta.

Al otro lado del oído un cromometraje inesperado.

El sol de los domingos con las manos heladas sobre los rasgos de otras manos, tocando desde el afán de la ceguera las huellas que me dejas porque te dejo yo para poder vivir cuando encuentre palabras.

Predigo el futuro en gélidos cristales.

Contengo emociones haciendo el desamor, partiendo en todos los sentidos porque querer no basta.

La canción más hortera de un verano. Tú pidiendo con lágrimas donde se ve la noche tan negra que se acerca.

El último baile, la última voluntad del condenado.

Tus manos moviendo mis caderas contra tu cuerpo como una marioneta al borde de cortar todos los hilos, leyendo en mi aliento el futuro hecho añicos que te doy.

Marco a fuego la trayectoria de tu maleta partida sin la mía.

La imagen para siempre del ridículo, la canción más hortera de un verano haciéndome llorar delante de la gente.

 

 

 

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5 Comentarios

  • #1

    Isaurinda Brissos - Fotografia (viernes, 03 julio 2009 22:22)

    BRAVO....BRAVO.....! lola
    Um grande poema, uma série de imagens bem construída e uma música... ai esta música......LINDA!!!!!!!!!

    Já a ouvi dezenas de vezes.... Faz-me lembrar GENESIS
    Besos


  • #2

    alejandro gonzalez (domingo, 05 julio 2009 16:26)

    que emocion despetar un domingo y ver este trabajo, me regresaste a mi juventud te felicito lola !!!!!!!!!!!!!!!!!

  • #3

    Elisabetta Errani Emaldi (miércoles, 07 abril 2010 21:33)

    Todos moy interessante!!
    Un saludo desde Italia!!!!

  • #4

    cristina (miércoles, 07 abril 2010 23:02)

    como siempre, tus palabras muy "sentidas" ...y tu sentir me conmueve...
    gracias por todo esto que nos regalás...

  • #5

    Carlos Otero (miércoles, 07 abril 2010 23:45)

    Lola: cada vez mejor. como transporta tu palabra a un mundo distinto y mejor.
    Tus fotografías espectaculares.
    Exitos

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